Ayudamos a las parejas a vivir su vocación conyugal unidas al amor redentor de Cristo.
Este camino se vive en etapas con el acompañamiento de la comunidad.
FORMACIÓN
El camino inicia con acercamiento, en el que se busca familiarizarse con nuestra espiritualidad. Durante este tiempo, ayudamos a descubrir el llamado a ofrecer la vida como respuesta al amor y al dolor, reconociendo en ellos un valor salvífico cuando se viven a ejemplo de Jesús. Es un tiempo de discernimiento vivido en comunidad.
A lo largo de la formación se profundiza en temas como el amor redentor de Cristo, el sentido del sufrimiento unido a la cruz, la vivencia del matrimonio como una vocación de entrega, y la oración como centro de la vida familiar. También se fortalece la participación en la Eucaristía y en la vida comunitaria, y se cultiva la mirada de servicio.
Vivir unidos a la cruz no es una carga, sino una fuente de amor profundo, una ofrenda libre de la vida matrimonial a Cristo.